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Deportes | Empate frente a los \"Millonarios\"

La fiesta del empate de Almirante frente a River

El conjunto millonario comenzó ganando y se confió. El Mirasol lo empató en una jugada compartida por Daniel Vega y Diego Cisterna, y se desató la locura en La Matanza. Al final, ambos se llevaron un punto, dulce por un lado y amargo por el otro.

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06.02.2012 21:20 |  Hernán Lancelotte |  Especial para OesteHoy.com | 

Fernando Cavenaghi, frente a la dura defensa de Almirante Brown

La fiesta del empate de Almirante frente a River
No fue un día más para Isidro Casanova. Almirante Brown era el anfitrión de una tarde que quedaría grabada para siempre en la retina de los hinchas del Mirasol. El rival de turno era nada menos que River Plate, uno de los equipos más grandes del país que lucha por regresar a Primera División. La Matanza se vistió de fiesta con todo su cotillón para ver al equipo comandado por Blas Armando Giunta cara a cara con el de Matías Jesús Almeyda.

Había banderas por doquier, los bombos sonaban más fuerte que lo habitual y las bombas de humo formaban parte de una orquesta aplaudida por el intendente Fernando Espinoza y bailada por “Las Marineritas”. Un marco espléndido.

El partido era histórico por los puntos, pero no era la primera vez que “Aurinegros” y “Millonarios” se enfrentaban en el campo de juego. Su estreno lo tuvieron en 1979, cuando los dirigidos por Ángel Labruna golearon 4-0 con un equipo repleto de figuras en un encuentro celebrado por la inauguración de las plateas. Pasaron 33 años para que volvieran a cruzarse. Era tiempo de revancha para los memoriosos de aquel cotejo. Nadie quería perderse la reedición de David contra Goliat. De un lado, el aguerrido Almirante Brown identificado por el aporte de sus gladiadores. Del otro lado estaba River con su juego exquisito y de grandes individualidades.

Los equipos saltaban a la cancha y el estadio estallaba. Las 23 mil almas vibraban para recibir a los protagonistas del partido para el que hubo que esperar 19 fechas y cuyo escenario estuvo en duda hasta el final porque la visita presionaba al COPROSEDE con el argumento de no tener las medidas de seguridad garantizadas para un partido de tal magnitud. Finalmente, el árbitro Carlos Maglio puso el silbato en su boca y comenzó el choque tan deseado.

Almirante Brown se mostró muy sólido en los primeros minutos de juego. El equipo de Giunta mantenía el orden y defendía el cero con uñas y dientes. River intentaba desplegar su juego por el mediocampo, pero se topaba con la pared conformada por el juvenil Hernán Ortiz y su capitán Federico León. El Millonario controlaba la pelota y no lastimaba. Lentamente, el local comenzaba a equilibrar el mediocampo y peleaba de igual a igual. Pese a que “La Fragata” enderezaba su rumbo, River intentaba hundirla.

A los 13 minutos Alejandro Domínguez se despertó de una larga siesta y habilitó al goleador Fernando Cavenaghi para que abriera el marcador con una soberbia definición por encima del longevo arquero de Almirante Brown, César Monasterio (41), en la calurosa tarde.

Con el resultado adverso, las gotas de sudor de los hinchas aurinegros eran más de nerviosismo que por la alta temperatura. Los aficionados todavía se preguntaban qué había pasado con la segunda defensa menos vencida del campeonato al haber dejado en soledad al artillero millonario. A pesar de ese baldazo de agua fría en medio de la sudadera que generaba el encuentro, Almirante no bajó los brazos y tuvo su recompensa.

Un tiro libre ejecutado por José Luis García cayó en el área del conjunto de “La Banda” y fue mal rechazado por su arquero. En un desfile de piernas desesperadas, la pelota llegó al fondo de la red y desató la locura en La Matanza. Pese a que algunos medios le dieron el gol a Daniel Vega hubo otros que le otorgaron la conquista a Diego Cisterna. Por un lado, “Trapito” soltaba sus lágrimas y se abrazaba con la mayoría de sus compañeros. Y por el otro, el ex Colegiales celebraba en soledad. Era un festejo dividido porque ninguno de los dos podía determinar quién había marcado el gol del empate definitivo. Lo que sí pudo confirmarse fue la fiesta en Casanova.
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