A tres años de la desaparición del joven, la Municipalidad de La Matanza inauguró el "Espacio para la Memoria Social y Cultural Luciano Arruga”, en el lugar donde funcionaba el destacamento donde fue visto por última vez.
El intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, dejó oficialmente inaugurado el “Espacio para la Memoria Social y Cultural Luciano Arruga”, donde antes funcionaba el Subdestacamento Policial de Lomas del Mirador, que fue cerrado por pedido de los familiares del joven, que desapareció luego de haber sido detenido en esa dependencia.
Durante la reunión que Espinoza mantuvo a mitad de año con la hermana de Luciano, Vanesa Orieta y el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, se había comprometido a cerrar y mudar el destacamento, cuando hubiera un procesado por la desaparición del joven, y luego crear allí un espacio para la comunidad, dedicado a la memoria y a ayudar a otras personas cuyos derechos se vieran vulnerados.
Espinoza, que estuvo también acompañado por el presidente de la APDH de La Matanza, Pablo Pimentel, señaló que “ojalá nunca hubiéramos tenido que pasar por este momento tan doloroso para todos, que es la desaparición de Luciano en estas circunstancias” y reconoció que “cuando inauguramos este subdestacamento para aumentar las medidas de seguridad en la zona, jamás imaginamos que aquí ocurriría algo tan terrible”.
“Aunque el manejo de la Policía no está bajo la órbita de un intendente, yo me siento responsable por cualquier hecho que ocurra en mi Distrito y decidí abrir este Espacio y trasladar el subdestacamento porque siento que es lo que debo hacer”, afirmó el jefe comunal.
Tras lo cual recordó que “integrará la gestión de la Dirección de Derechos Humanos de la Comuna y brindará todos los servicios disponibles en esa área, así como los programas para ayudar e integrar a niños y jóvenes que ofrece el Municipio”.
Finalmente, Fernando Espinoza reconoció que “sin la decisión política del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, este traslado no se hubiera podido realizar". También destacó la conexión de esta medida con las políticas llevadas adelante por el gobierno nacional.
Por su parte, la hermana de Luciano Arruga, Vanesa Orieta, afirmó que “la lucha no se termina, este logro es una pequeña parte, sólo terminará cuando encontremos a Luciano y los responsables de su desaparición estén en la cárcel. Hoy por primera vez un político, como lo es el intendente Fernando Espinoza, toma una decisión muy significativa, que marca un precedente y nos da fuerza para reclamar ante la Justicia que castigue a los culpables”.
En tanto, Pimentel, destacó que “estamos formando parte de una decisión histórica, es la primera vez que un intendente cierra y transforma un lugar de violencia, tortura y muerte, en un sitio para la memoria, cumpliendo con la promesa hecha a la familia de Luciano”.
Finalmente, Espinoza, Vanesa Orieta, Mónica Alegre, mamá de Luciano, Pimentel, y funcionarios del Gabinete Municipal descubrieron las plaquetas y carteles que distinguen al edificio como “Espacio para la Memoria Social y Cultural Luciano Arruga”.