La máquina alemana pesa más de dos mil toneladas. Su tecnología es similar a la que se usó en Capital para los aliviadores del Arroyo Maldonado. A mediados de 2015, estaría listo el tramo Caballito-Haedo.
El jueves llegó la tunelera que hará las excavaciones del Soterramiento del Sarmiento y, si todo progresa como esperan los responsables de los trabajos, antes de tres meses comenzará la obra en el tramo Haedo-Caballito. Desde la Secretaría de Transporte y desde TBA se ha anunciado que estos trabajos no afectarán el servicio actual del Sarmiento.
La máquina, que llegó al puerto de Zárate desde Alemania, donde fue fabricada, pesa 2.100 toneladas y mide 125 metros de largo. Es similar a las que se usaron en la obra de los canales aliviadores del arroyo Maldonado pero casi del doble de tamaño: construirá un túnel de 12 metros de diámetro. Según precisaron los voceros del Consorcio Nuevo Sarmiento (consorcio entre las empresas ECSA, Odebrecht, COMSA y Ghella SPA, que ganaron una licitación en 2008), la tunelera llegar a Haedo entre el lunes y el martes, donde ya está construido el obrador y el punto en el que empezarán las excavaciones, como puede verse desde el tren y desde Avenida Rivadavia en los terrenos entre las estaciones Morón y Haedo.
Una vez que esté lista, la máquina bajará 22 metros para cavar un túnel de 32,6 kilómetros, destinado a la traza del ferrocarril . Según el proyecto, la tunelera avanzará entre 18 y 20 metros por día y a medida que lo haga irá revistiendo las paredes del túnel con anillos de hormigón armado. Este sistema es similar al que se uso para construir un túnel ferroviario por debajo del Canal de la Mancha, que separa Francia y Gran Bretaña.
La primera etapa abarca un tramo de 12.190 metros entre Haedo y Caballito y permitirá soterrar esas dos estaciones y también las intermedias: Ramos Mejía, Ciudadela, Liniers, Villa Luro, Floresta y Flores. El plazo previsto para esta parte es de 44 meses, lo que extendería estos trabajos por lo menos hasta mediados del 2015 . Luego seguiría el tramo Haedo-Castelar, de 3.371 metros, que también incluye la estación de Morón. Finalmente, se construirán los 9.102 metros que separan Castelar y Moreno, y las estaciones Ituzaingó, San Antonio de Padua, Merlo, Paso del Rey y Moreno.
El Gobierno nacional prevee que esta megaobra transforme la infraestructura del ferrocarril Sarmiento. Fue anunciada por primera vez en 2006, bajo la gestión de Néstor Kirchner, pero estuvo demorada hasta ahora. "El soterramiento del Ferrocarril Sarmiento es, quizás, el emprendimiento más importante de los últimos 10 años desde el punto de vista de las infraestructuras del país", expresó días pasados Juan Pablo Schiavi, secretario de Transporte de la Nación. Y agregó que "la obra es muy importante también a nivel de seguridad, eliminando la posibilidad de accidentes en los pasos a nivel".
Una vez que esté terminada la obra, la empresa concesionaria (TBA) podrá aumentar la cantidad de pasajeros con más frecuencias y formaciones de doble piso, agilizando los viajes de los 10 millones de usuarios mensuales que hoy tiene la línea.
Mientras tanto: trenes doble piso y renovación de vías
La ejecución de la obra de renovación y mejoramiento de vía en el sector Once - Castelar, se está llevando a cabo de manera constante, según informó TBA en un comunicado. A los trabajos nocturnos de renovación propiamente dicha de la infraestructura de vía, es decir de los rieles, durmientes y fijaciones, le siguen trabajos de alineación y nivelación que se desarrollan durante el día. "La nueva vía cuenta con mayores niveles de seguridad, estabilidad y confort, que son claramente percibidos durante la marcha de los trenes", aseguran desde TBA.
Los trabajos diurnos de nivelación y alineación de vía se realizan sin interrumpir el servicio de trenes.
Esta semana los trabajos de renovación de vía se localizaron en Haedo, mientras que la semana próxima estarán en el tramo comprendido entre las estaciones Caballito y Flores, en Capital.
Hasta el momento, en lo que respecta a renovación de tramos continuos de vía (entre cuadros de estaciones) la obra lleva alcanzado un 68% de cumplimiento, aseguran en la consecionaria. Los trabajos son ejecutados por la contratista IECSA-COMSA, bajo la supervisión del área de Ingeniería de TBA.
Además, durante Agosto se incorporó una nueva formación Doble Piso, identificada con el número 23, que se sumó a las tres ya existentes en la línea. Emprendimientos Ferroviarios (EMFER) tiene a su cargo no sólo la construcción integral de los coches, sino también todos los trabajos relativos a la puesta a punto y pruebas de funcionamiento general.
Existen varias etapas de prueba previas a la puesta en servicio de la formación. En principio cada uno de los coches que envía la Fábrica arriba al Taller de Villa Luro: allí se realizan pruebas individuales a cada coche relativas al funcionamiento general, como por ejemplo la iluminación, los frenos y el equipamiento de la cabina de conducción. Una vez superadas estas pruebas de revisión inicial se arma el tren completo, conformándose lo que se denomina equipo. A partir de este punto, comienzan a realizarse las pruebas como un tren en dos grandes aspectos: funcionales y de seguridad.
Los cuatro coches Doble Piso de esta cuarta formación cuentan con nuevos bogies equipados con un sistema de suspensión neumática con balones de aire, y un sistema de freno de doble disco con ventilación forzada. Esto transforma el confort de marcha de los pasajeros, otorgándole al viaje una suavidad e insonoridad significativamente superior, explican desde TBA.